Chihuahua, México. Un nuevo informe oficial presentado en el estado mexicano de Chihuahua reveló que personas identificadas por diversas fuentes como agentes de la Central Intelligence Agency acudieron al menos en dos ocasiones a instalaciones de la Fiscalía estatal antes de un importante operativo contra laboratorios clandestinos de drogas realizado en abril pasado en el norte del país.
El reporte fue dado a conocer por la fiscal Wendy Chávez, quien encabezó una investigación interna por instrucciones de la gobernadora María Eugenia Campos. Aunque el documento evita confirmar oficialmente que los visitantes fueran agentes de inteligencia estadounidenses, sí detalla reuniones previas relacionadas con la coordinación del operativo antidrogas que posteriormente derivó en el desmantelamiento de instalaciones clandestinas.
La publicación del informe vuelve a colocar bajo la lupa la cooperación entre autoridades mexicanas y organismos de seguridad de Estados Unidos en la lucha contra el narcotráfico. La posible participación de personal vinculado a la CIA ha generado cuestionamientos políticos y debate sobre los límites de la presencia extranjera en operaciones de seguridad dentro del territorio mexicano, especialmente en estados fronterizos golpeados por el crimen organizado.
El caso también reaviva una discusión histórica sobre las actividades de inteligencia estadounidenses en México y la sensibilidad diplomática que rodea este tipo de colaboraciones. Mientras sectores oficiales defienden la cooperación bilateral para combatir el tráfico de drogas sintéticas y los cárteles, críticos exigen mayor transparencia sobre el papel que desempeñan agencias extranjeras en operativos realizados por instituciones mexicanas.
